ECOGRAFÍA

Es una técnica de diagnóstico que emplea el ultrasonido para crear imágenes bidimensionales o tridimensionales. Por tanto, al someterse a un examen de ecografía, el paciente sencillamente se acuesta sobre una camilla y el fisioterapeuta mueve la sonda o transductor sobre la piel que se encuentra sobre la parte del cuerpo a examinar. Sin embargo, antes, es necesario colocar un gel sobre la piel para la correcta transmisión. de los ultrasonidos.

¿CÓMO FUNCIONA?

La sonda o transductor emite ondas de ultrasonidos, éstas se transmiten hacia el área del cuerpo bajo estudio, y se recibe su eco. La sonda, por tanto, recoge el eco de las ondas sonoras y una computadora convierte ese eco en una imagen que, finalmente, aparece en la pantalla.
La ecografía , por consiguiente, es una prueba no invasiva en el que se usan vibraciones mecánicas con frecuencia de oscilación en el rango del ultrasonido a diferencia de los procedimientos de radiografía, en los que se emplea radiación nuclear.

EFECTOS/BENEFICIOS DE TRABAJAR CON ECOGRAFÍA

Es una técnica de imagen muy sencilla que permite observar y detectar problemas en músculos, articulaciones, ligamentos, tendones, etc., valorando objetivamente el tejido lesionado.
En consecuencia, esto permite ver la evolución de todo tipo de lesiones músculo-esqueléticas y aplicar técnicas de tratamiento apropiadas a la cronología de éstas.
Este tipo de prueba nos permite valorar cómo evoluciona la lesión con el tratamiento aplicado en sucesivas sesiones y está cada vez más apoyada científicamente, lo que avala su uso en el proceso de razonamiento clínico. Es una prueba inocua para los pacientes y supone un complemento a la historia clínica, la exploración física u otro tipo de pruebas, lo que resulta por tanto, de gran utilidad para el fisioterapeuta.